Desde el comienzo de la revolución cubana la mujer
fue relegada a un segundo plano. Jamás ha tenido un
espacio justo y equitativo. El machismo arropó cada
pulgada de la nación. Miles de madres, esposas e hijas
le rogaron a los llamados líderes de la revolución
cubana por sus padres, hermanos, e hijos pero fueron fusilados,
encarcelados, vilipendiados por la ola represiva que comenzó oficialmente
con los batistianos y jamás se ha detenido.
En los tempranos albores del
1959 ya habían encarcelados
y fusilados miembros de la revolución. Por solo mencionar
algunos casos muy notorios podemos destacar a Huber Matos,
junto a docenas de sus compañeros y la desaparición
de Camilo Cienfuegos. Ambos casos, manipulados por los dirigentes
de la dictadura castrista que comenzó con la cultura
de la muerte en la Sierra Maestra, matando campesinos o los
que
objetaban cualquier orden superior. Uno de ellos, asesinado
en la hamaca y otro, según el Che, se había tomado
una latica de leche condensada o el caso de Evaristo Venereo,
que había sido el chofer y guardaespaldas de Fidel Castro
en La Habana desde 1950. Llegó hasta México,
cuando salió el yate Granma. Venereo no fue parte pero
después
llegó a Cuba y, cuando subía a la Sierra fue
asesinado por Humberto Rodríguez, quien cumplía órdenes
de Fidel Castro. Ante esto, solo se dijo que se trataba de
un mexicano que estaba de contrabando, enviado por Batista,
para,
supuestamente, ejecutar al lider máximo de la ahora
involución
cubana.
Miles de muertes de mujeres
cubanas han sido resultado del embate de la represión
y marginación en Cuba durante estos
años grises para la familia cubana. Cientos de ellas
encarceladas y condenadas a largas penas. Hoy, el mundo ha
visto como las
Damas de Blanco fueron arrastradas y golpeadas, como si fueran
un saco al cual los boxeadores le pegan en su entrenamiento.
Desde los doce años de
edad, los jóvenes han sido
llevados al campo para realizar trabajos manuales. Allí los
jóvenes tienen que vivir en barracones sin ninguna
facilidad privada y hacer labores muy fuertes para pagar
sus estudios.
En Cuba nada es gratis como los llamados líderes
quieren hacerle ver a la población. El costo es
de tal magnitud que algunas jóvenes cubanas han
salido embarazadas por los encargados de estos trabajos
esclavos a los que son sometidos.
Esto, sin derecho a que los padres puedan exigir por los
menores ya que no existe la patria potestad. No existen
derechos ni para
los jóvenes, ni para ningún ciudadano.
El estado es el dueño
de cada parcela y de cada ciudadano cubano. De esto es lo
que se trata la esclavitud del siglo XXI.
La misma está entronizada en nuestro país. Hoy,
el mundo ha visto como han sido atropelladas las Damas
de Blanco
que salen cada domingo con sus gladiolos en las manos
pidiendo libertad para sus esposos, hijos o hermanos.
Este evidente y
visible atropello le ha dado la vuelta al mundo en
torno a lo que acontece en la Cuba de hoy y también
durante los cincuenta años transcurridos.
Los medios de comunicación
internacionales, no tenían
idea hasta ahora de las realidades dolorosas de lo
que allí estaba
aconteciendo desde hace medio siglo. Hace más
de dos décadas
ya, al desaparecer la entonces Unión Soviética,
en el llamado período especial recuerdo que
el demagogo mayor de Cuba, también chulo y
proxeneta de Birán,
dijo que las prostitutas en Cuba eran unas prostitutas
especiales ya que poseían en su haber educación
universitaria. En ese día particular, si el
partido, los generales y toda la cúpula hubiera
pensado en sus madres, esposas, o hijas y que, a
partir de estas declaraciones estaban siendo
mancilladas u ofendidas, debían de haber tomado
acción ética
en contra del chulo de Birán ya que, con esta
expresión,
fue capaz de hacer una mayúscula y machista
expresión
en contra de las mujeres de Cuba. Este es el atropello
en contra de la mujer cubana. Las declaraciones machistas
dichas por el entonces primer mandatario de Cuba, reflejan
que pareció olvidarse de que su propia
progenitora era una mujer, o en sus hermanas, hijas y
nietas. Este primer mandatario es el que se llamó libertador
de su pueblo, ha sido el detractor de toda la auténtica
cubanía.
Los valores de nuestra cultura han sido pisoteados por él.
Todos los cubanos que hoy nos
encaminamos por la senda del cambio, buscamos la libertad
nacional para nuestro
pueblo.
Los malos
hijos de Cuba que se han esmerado en hacer realidad
las peores dictaduras de América, no se dan
cuenta, en su tozudez y barbarismo, de que somos y
conformamos un solo pueblo.
Nosotros, descendientes de España, África
y otras etnias, somos ahora un crisol de razas, somos americanos,
porque
somos de nuestra América como decía
José Martí.
Tenemos el mismo derecho que tienen los otros países
de ser libres. Los derechos para las mujeres y los
hombres que allí nacieron,
deberán ser una realidad.
Hoy, nos encontramos en rejas.
Cargando por el mundo con la esclavitud de los que hoy viven
en la isla
cautiva, que pronto
será libre
por los que allí se juegan la vida como
el amigo y hermano Guillermo Fariñas y otros,
que exigen desde las prisiones y en las calles
sus derechos. Y las Damas de Blanco gritando
a voz y cuello libertad, libertad, libertad. Queremos
una Cuba donde la mujer sea respetada, admirada,
y que tenga su potestad
no solo la de dar a luz, sino la de criar y educar
a sus hijos y guirlos por la senda del amor y la
felicidad. A la mujer cubana
hay que enmanciparla del machismo rampante que
existe en contra de ellas.
disidente@disidenteuniversal.org
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